lunes, 26 de marzo de 2012

Dos meses

Estos dos meses sin ti han pasado rápido, pero tengo el recuerdo vivo como si fuera ayer. Tus manos, con las uñas siempre pintadas, siempre coqueta. Tus manos que estuvieron enlazadas a las mías desde que llegaste al hospital hasta que te fuiste. Notaba tu latido fuerte, y sabía que tu corazón estaba a su máximo potencial, estaba luchando para dejarte vivir unas horas más. Fueron las suficientes para que vinieran los hijos a verte, tus sobrinas, tu hermano. Todos pudimos darte ese beso de despedida, ese abrazo de reconciliación, esa caricia de amor.

Sé que estás en mi.Hoy mamá y yo te hemos comprado un ramo de flores precioso, como el que te llevamos el día de tu santo,  y lo hemos puesto al lado de nuestra foto. Sé que Dios está contigo, y eso también hay que llevarlo con alegría,¿ quién te va a cuidar mejor que ÉL?

Me viene tu pensamiento decenas de veces al día. Te quiero contar muchas cosas...Estos meses he decidido al final que me voy para Sanse, con Javi, que siempre le invitabas a tu cafecito. Allí a buscar trabajo y a buscarnos la vida, seguro que nos va bien. Sé que te parecería bien, y aunque con pena, me apoyarías. Sigo trabajando en el hospital, muy feliz y aprendiendo, con el coche arriba y abajo, ya sabes. Por lo demás, terminando el máster( se me está haciendo una montaña) y como siempre, viendo al pequeño crecer, tu niño listo que te tenía enamorada.

Desde luego este es un año de cambios. Tengo una mezcla de miedito, nervios, emoción, alegría, pena, ilusión....cuídanos desde el cielo, que las cosas lleguen bien, que todo sea según SU voluntad.

No te olvido, nunca

Elena



2 comentarios:

Noe dijo...

Cierra los ojos, respira hondo, y siente la suave caricia del amor de tu abuela.
Y cuando la pena te invada, sentimiento sano, piensa en la cantidad de cosas bonitas que toda su vida, hasta el final de la misma, te han enseñado.

Un abrazo, amable abrazo.

lalibretaroja dijo...

Buena decisión la de irte a San Sebastián!
Ya verás como todo irá muy bien.
Un beso grande Helen!